La realidad sexual y sus personajes de cuento

1 diciembre, 2012 Revista:No. 10 Etiquetas: , , , , , Autor:hojeadas

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio: 3,86 de 5)
Loading ... Loading ...

Fuente: EL UNIVERSAL

Cenicienta, Bambi y Peter Pan ahora son adjetivos calificativos.

Cenicienta, Bambi y Peter Pan ahora son adjetivos calificativos. Foto: El Universal

Todos alguna vez hemos dicho o escuchado eso de que “la pobre mujer es la Cenicienta de la casa”, o “como Bambi, no se las puede arreglar sola” o “el Peter Pan de fulano de tal, se muere de viejo y no sienta cabeza”.

En la realidad creemos que son ficción, pero sí existen y así se les llama. La cultura popular ha hecho que el nombre de Cenicienta y Bambi pasen a ser un adjetivo calificativo para las mujeres que marcadamente cumplen con estereotipos de sumisión y de desamparo.

En el caso de Peter Pan ahora se trata de un síndrome que se da en los varones que se niegan a crecer o madurar

En el caso de Peter Pan ahora se trata de un síndrome que se da en los varones que se niegan a crecer o madurar y entablar relaciones serias con las mujeres y hoy la sicología los designa con ese nombre para su análisis.

Cenicienta es un cuento clásico alemán original de los hermanos Grimm; Bambi es obra del autor austriaco Felix Salten y Peter Pan en es una creación del inglés James Matthew Barrie. Los tres son personajes que surgieron de la literatura y se hubieran quedado con prestigio local de no ser que la afamada empresa cinematográfica de Walt Disney les dio a estos una proyección mundial al presentarlos en películas que hoy en día los hace ser conocidos en casi todo el planeta y parte de los clásicos infantiles.

Los “Peter pan” tienen miedo a madurar y a comprometerse.

Los “Peter pan” tienen miedo a madurar y a comprometerse. Foto: El Universal

Tal popularidad han ganado, que su personalidad dejó de ser un referente para que niños y niñas se identificaran con los problemas del personaje y les encontraran solución, objetivo real de los personajes de los cuentos.

Y es que el cuento nació para hacer a los niños reflexivos y que comprendan la forma en que deben actuar y comportarse, así como a distinguir lo bueno de lo malo. Y esto no excluye para nada el área sexual.

En las primeras décadas del siglo XIX los cuentos trasmitían un código ético muy estricto que subrayaba la solidaridad familiar, el respeto a los padres, la obediencia, la bondad y la fidelidad amorosa.

Para finales de ese siglo, surgieron los cuentos de hadas que incluyeron la magia en las narraciones de los relatos originales que eran de origen campesino, de manera que perdieron toda impropiedad, crudeza y referencia sexual que pudieran arrastrar de su pasado rural y adulto. Y así se convirtieron en historias que defienden claramente valores con personajes idealizados.

Muchas desean ser como la Cenicienta y copian el arquetipo.

Hoy, lejos de que las niñas se identifiquen con los problemas emocionales de la Cenicienta y aprendan a superarlos, muchas desean ser como la Cenicienta y copian el arquetipo, creyendo que deben ser las servidoras de la familia, sumisas, débiles y abnegadas “princesas” que, dicho sea de paso, era, en la versión original sólo la hija de un hombre rico que se casa con el príncipe, otro estereotipo que se ha inculcado dentro del ideario femenino y que promueve el casarse con un hombre que le aumente la posición social, y para ello debe ser linda y obediente.

Las “Bambi” son mujeres que necesitan ser cuidadas.

Las “Bambi” son mujeres que necesitan ser cuidadas. Foto: El Universal

Pero existe también una tendencia a educar niñas a manera de Bambi y que en los estereotipos de personalidades seductoras se conoce como la cándida con actitud aniñada, la imagen de persona desprotegida que necesita ser cuidada, consigue pareja y la mantienen mientras no presente signos de fortaleza o de independencia.

Estereotipo clásico de las niñas buenas, modosas y frágiles, que fomenta la dependencia y la codependencia.

Es el estereotipo clásico de las niñas buenas, modosas y frágiles, que fomenta la dependencia y la codependencia, ya que en muchas ocasiones estas personas prefieren vivir dentro de una mala relación amorosa, que aprender a ser autosuficientes.

Hoy, los que están al alza son los Peter Pan, hombres que tienen un alto miedo al compromiso y a madurar.

Así, los personajes de los cuentos de hadas los podemos ver caminando en nuestra realidad, el problema es que en la adultez, hombres y mujeres tengan grabado en lo más profundo de su inconsciente que estas personalidades de verdad llevan a un final feliz.

 

Navegación << Los horarios de más “raiting” en tv de paga El gran peligro de tirar los chicles >>
Página 9 de 18 que conforman la revista Número 10

Los comentarios están cerrados.