Profecías Mayas ¿Todo se acabará este sábado 22?

15 diciembre, 2012 Revista:No. 11 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

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Fuente El Universal, por Daniel Muñoz

Las Profecías Mayas

Las Profecías Mayas

La civilización maya es uno de los grandes enigmas de nuestra historia. Tanto por su sabiduría como por sus avances científicos y, desde luego, por su presunta desaparición en el año 900 de nuestra era. Sin embargo, y según calcularon en sus observaciones astronómicas y deducciones astrológicas, nosotros debemos estar seguros de ser los protagonistas del tiempo y de la historia, y por ello, debemos actuar en consecuencia.

Las profecías mayas, que fueron transmitidas de generación en generación, en realidad son previsiones calculadas muy acuciosamente a través del tiempo y que no difieren mucho de los cálculos que hoy en día realizan los astrólogos con sus cartas astrales y programas de computación.

¿Quién no ha leído un horóscopo, y se ha sorprendido por las «curiosas coincidencias» que emergen de su lectura, con nuestra vida cotidiana?

Porque, si la analizamos sin fanatismos ni prejuicios, la Astrología está basada totalmente en la Astronomía, por lo que son ciencias hermanas y no antagonistas, como hoy se nos hace pensar en las universidades e institutos científicos. Y algo que es totalmente cierto es que la Astrología funciona, pésele a quien le pese. ¿Quién no ha leído un horóscopo, y se ha sorprendido por las «curiosas coincidencias» que emergen de su lectura, con nuestra vida cotidiana? Es hora de desmitificar lo que un día fue sagrado, y por su sacralidad, fue ocultado por quienes manejaron el poder en su tiempo.

Las famosas profecías mayas nos revelan lo siguiente:

Será el fin del mundo de materialismo y destrucción en que vivimos y el inicio de una nueva etapa de respeto y armonía.

El día sábado 22 de diciembre del año 2012, el Sol recibirá un rayo sincronizador del centro de la galaxia.

El día sábado 22 de diciembre del año 2012, el Sol recibirá un rayo sincronizador del centro de la galaxia.

Primera Profecía. Asegura que el día sábado 22 de diciembre del año 2012, el Sol recibirá un rayo sincronizador del centro de la galaxia con el que se iniciará un nuevo ciclo. Será el fin del mundo de materialismo y destrucción en que vivimos y el inicio de una nueva etapa de respeto y armonía. Antes de ese día, la humanidad deberá optar entre desaparecer como especie pensante que atenta contra el planeta, o evolucionar hacia una nueva Era de integración con el resto del Universo.

Segunda Profecía. Anuncia que, a partir del eclipse del 11 de agosto de 1999, las transformaciones físicas en el Sol alterarían el comportamiento de los hombres. Esta profecía señala que algunos perderían el control de sus emociones y otros afianzarían su paz interior, para sincronizarse con los ritmos de la galaxia. Es el tiempo del fin del miedo.

Aumentará la temperatura de la Tierra

Aumentará la temperatura de la Tierra

Tercera Profecía. En la tercera profecía, los mayas aseguran que la conducta antiecológica del hombre aumentará la temperatura de la Tierra, misma que producirá desequilibrios climáticos y geológicos. La falta de sincronía entre nuestro comportamiento y la naturaleza traerá grandes problemas como la evaporación del agua de los suelos, incendios forestales y la destrucción de las cosechas. La actitud que tomemos será crucial para sobrellevar dicha época de crisis.

 

Ola de calor que provocará el derretimiento del hielo de los polos.

Ola de calor que provocará el derretimiento del hielo de los polos.

Cuarta Profecía. En la cuarta profecía se anuncia una ola de calor que provocará el derretimiento del hielo de los polos. Según los mayas, este será el modo en que el planeta se limpiará y reverdecerá, pero a la vez se inundarán las costas y miles de personas que viven cerca del mar se enfrentarán a serios peligros.

A partir de estos hechos, el hombre verá la necesidad de reorganizar la sociedad de un modo más armónico y menos competitivo.

Quinta Profecía. Según la quinta profecía, si no sintonizamos nuestro comportamiento con los ritmos de la naturaleza y la galaxia, antes del 2012 veremos fallar todos los sistemas sobre los que está basada nuestra civilización (tales como colapsos de la red informática, la electricidad, el sistema económico y la religión, por citar algunos – n. del a.) A partir de estos hechos, el hombre verá la necesidad de reorganizar la sociedad de un modo más armónico y menos competitivo. Y a esto debemos sumar un aumento en la actividad del Sol, que puede causar daños irreparables en todos los sentidos, tanto físicos como anímicos y tecnológicos.

Un cometa que traerá transformaciones físicas muy bruscas

Un cometa que traerá transformaciones físicas muy bruscas

Sexta Profecía. Habla de la aparición de un cometa que traerá transformaciones físicas muy bruscas en nuestro planeta. A partir de sus cálculos, los mayas aseguran que existen altas probabilidades de que el cometa choque con la Tierra. Pero a la vez, sostienen que es posible desviar su trayectoria por medios físicos o psíquicos.

Los mayas nos dejaron un mensaje de esperanza

Los mayas nos dejaron un mensaje de esperanza

Séptima Profecía. En la séptima profecía, los mayas nos dejaron un mensaje de esperanza. Dijeron que a partir de un esfuerzo voluntario por lograr la armonía y la paz interior, podremos desarrollar nuevos sentidos e integrarnos al funcionamiento de la galaxia. Así podremos reducir los efectos nocivos anunciados por las otras profecías y renacer en una nueva Era, «la Era de la Luz».

Como podemos ver, hay interesantes discordancias con las profecías conocidas y difundidas por Internet, pero existen igualmente semejanzas innegables. La razón estriba en que estas previsiones nunca fueron escritas en piedra, como se ha dicho (si así fuera, estas profecías serían exactas y todos conoceríamos las fotos de dichas piedras), sino que en efecto, eran transmitidas de boca a oídos, de generación en generación y sólo a los iniciados.

Estas profecías serían exactas y todos conoceríamos las fotos de dichas piedras), sino que en efecto, eran transmitidas de boca a oídos.

Pero este tiempo, claramente señalado en las profecías de todas las religiones del mundo, está marcado por la claridad y la ausencia de secretos y, tal como los mayas decían, será el final del «Tiempo del No Tiempo» (el que vivimos ahora, también llamado «la Noche de los Tiempos»).

Y después de pasar por el «Salón de los Espejos» (que no es otra cosa que el encuentro con nosotros mismos, a través de la introspección y el análisis personal), la humanidad alcanzará una nueva oportunidad para crecer y evolucionar, despojándose del miedo y la ignorancia, paralelamente con el desarrollo del planeta en que vivimos.

Porque para nadie es un secreto que el planeta está creciendo cósmicamente. Los eventos que hemos visto sucederse a todos los niveles son prueba de ello, y está claro que nos afectan a todos tanto físicamente como en forma anímica y espiritual, pues todos estamos unidos en una red de luz, siendo partes integrantes del todo cósmico que es la madre Tierra, al mismo tiempo que del Cosmos que nos contiene.

Los mayas eran grandes astrónomos y astrólogos, pero también eran grandes sabios y fueron capaces de anunciar a sus descendientes las previsiones que nos ayudarían a sortear estos obstáculos sin mayores problemas, pero sin eludir nuestras responsabilidades. Y aunque no dejaron escritos estos consejos de vida, sí determinaron con sus observaciones que los tiempos del cambio planetario eran los que nosotros vivimos desde ya más de tres décadas, y la historia así lo confirma con sus hechos.

Es tiempo de reivindicar a las civilizaciones precolombinas, que fueron herederas de la magia, tradición y sabiduría de Atlantis, Azlante o Atlántida y despojarlas de esa imagen de sanguinarios come-humanos con la que se les hizo ver por siglos.

Sería útil y por demás práctico comenzar a escuchar lo que hoy nos están gritando los tiempos, dejando de lado nuestra arrogancia ancestral y comenzando a ser humildes y conscientes, para así llegar a ser un día autosuficientes y, por ende, capaces de cambiar nuestro destino, que de ninguna manera es una condena, sino simplemente un aviso si no cambiamos de actitud y comportamiento.

La respuesta, está en nuestras manos. Como siempre.

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