Soy adicta al sexo

15 enero, 2013 Revista:No. 13 Etiquetas: , , , , , Autor:hojeadas

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Agencia Reforma

Esta adicción causa muchos problemas.

Esta adicción causa muchos problemas.
Foto El Universal

Hace cuatro años, Alma se dio cuenta que su gusto por el sexo comenzó a convertirse en una adicción que le causaba daño, malestar y muchos problemas.

Que llegó un momento en que ya no hacía otra cosa más que pensar, hacer o ver actos sexuales.

La mujer de 37 años contó que llegó un momento en que ya no hacía otra cosa más que pensar, hacer o ver actos sexuales.

«Me di cuenta que la mayoría del tiempo pensaba, hacía o veía sexo y me di cuenta que era adicta y que ya no lo podía controlar», dijo.

Alma, quien se emplea como analista de información, dijo que su necesidad de tener sexo la obligaba a consumir infinidad de productos pornográficos, tener relaciones con sus compañeros de trabajo dentro de las instalaciones laborales, buscar amantes ocasionales y hasta practicar sesiones eróticas extremas como sadomasoquismo.

La adicción sexual acepta parejas de otro o del mismo sexo.

La adicción sexual acepta parejas de otro o del mismo sexo.
Foto El Universal

Y aunque es lesbiana, agregó, su adicción provocó que aceptara parejas sexuales ocasionales del género masculino.

«Para mí fue de pronto darme cuenta que mi adicción al sexo ya no resultaba placentero siquiera, o sea, antes tenía sexo o pensaba en sexo y era placentero, pero mi adicción ya ni siquiera respetaba mi preferencia sexual ya era así como que no importaba, igual si un tipo me sonreía pues va», reconoció.

Esta situación lejos de ser placentera se convirtió en dolorosa, insoportable y que causaba daño a sus seres queridos.

Lejos de ser placentera se convirtió en dolorosa, insoportable y que causaba daño a sus seres queridos.

Alma, quien vive en la Delegación Coyoacán y tiene una relación con una persona desde hace 18 años, comenzó a observar que su adicción comenzaba también a deteriorar a su pareja.

«Al ser adicta al sexo, es imposible tener una relación monógama y fiel, y cuando amas y aprecias a tu pareja pues empieza a ser un problema porque también te empieza a causar problemas con tu pareja porque es tanto el sexo que uno necesita que por más que trate de complacerte pues no te complace, lo bueno fue que no rompí con mi pareja pero sí tuve muchos problemas».

En la hipersexualidad no importa con quien ni en donde.

En la hipersexualidad no importa con quien ni en donde.
Foto El Universal

Hace unos meses, Alma comenzó a informarse sobre su adicción que, según algunos especialistas y en páginas de internet, también se conoce como hipersexualidad que es una necesidad por el sexo de todo tipo, momento y lugar.

Buscó círculos de ayuda para personas con estos problemas pero encontró muy pocos que se especializaran en personas homosexuales como ella.

«Estuve investigando sobre círculos de ayuda y no hay muchos y los que hay pues son como que muy mochos y como soy lesbiana pues como que es complicado acercarse a grupos que no tengan ciertos prejuicios», dijo.

También consultó a terapeutas sexuales pero no le agradaron.

Ahora está tratando de controlar su adicción con la ayuda de su pareja y con su fuerza de voluntad.

Para ello, ha borrado o rechazado viejos contactos de redes sociales, programas de mensajería instantánea o chats y también ha colocado filtros en su computadora para evitar bajar páginas pornográficas.

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