Afectan aprendizaje alcohol y tabaco

15 febrero, 2013 Revista:No. 15 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

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Agencia Reforma

El fumar afecta el aprendizaje de las matemáticas.

El fumar afecta el aprendizaje de las matemáticas
Foto: Agencia Reforma

¿Eres malo para las matemáticas? o ¿sientes que no aprendes porque olvidas fácilmente lo que te enseñan? Si fumas y/o bebes alcohol quizá el consumo de estas sustancias sea el motivo de tu afectación en el aprendizaje, afirman expertos.

«Se ha visto que los jóvenes que fuman tienen un menor desempeño escolar, sobre todo en las materias que están relacionadas con las matemáticas, es decir, en aquellas en las que es necesario establecer un razonamiento matemático», asegura Guadalupe Ponciano, jefa del Programa de Tratamiento del Tabaquismo de la Facultad de Medicina de la UNAM.

«Estudios comparativos entre jóvenes fumadores y no fumadores demuestran que los que fuman obtienen calificaciones más bajas».

La nicotina afecta sistemas de funcionamiento del cerebro.

Esto se debe, precisa, a que la nicotina afecta sistemas de funcionamiento del cerebro.

Por su parte, Horacio Quiroga, jefe del Programa de Conductas Adictivas de la Facultad de Psicología de la UNAM, señala que el alcohol puede alterar los procesos de memoria.

«Cuando los jóvenes beben se efectúan decrementos significativos en su capacidad para recordar nueva información; se alteran los procesos de almacenamiento de la información, su recuperación y su codificación», advierte.

Los estudiantes pueden presentar problemas de olvido y de aprendizaje.

Así que los estudiantes pueden presentar problemas de olvido y de aprendizaje, lo que provoca que tengan un bajo rendimiento escolar y un alto índice de reprobación.

El especialista también explica que el alcohol puede producir el síndrome de Korsakoff, que es una amnesia muy profunda.

«Se creía que esta problemática sólo se podía presentar en los alcohólicos crónicos, sin embargo, se ha visto que el consumo de alcohol en dosis moderadas también puede ocasionarlo», afirma Quiroga.

Antes de los 21 años, el cerebro aún no se ha formado por completo.

Con un cerebro inmaduro son presa fácil de las adicciones.

Con un cerebro inmaduro son presa fácil de las adicciones.
Foto: El Universal

A menor edad, más problemas

Antes de los 21 años, el cerebro aún no se ha formado por completo, así que el consumo de alcohol y tabaco es mucho más peligroso, pues esta inmadurez cerebral provoca que los jóvenes sean más susceptibles de convertirse en adictos de estas drogas.

La parte central del cerebro, relacionada con el placer, y la corteza prefrontal, que establece el juicio, están inmaduras, así que no hay un manejo adecuado de éstas, coinciden los expertos.

Además, Ponciano afirma que cuando el cerebro aún no ha terminado de madurar tiene más intensa la llamada plasticidad cerebral, es decir, que los cerebros de los jóvenes se adaptan mucho más rápidamente a las drogas.

Esto ocasiona que, cuando llegan a la etapa adulta, son más sensibles al desarrollo de enfermedades, como enfisema pulmonar y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica; además de que estos males aparecerán a edades más tempranas.

El tabaco, además, tiene un efecto negativo importante a nivel cardiovascular.

«Aunque sean jóvenes, el tabaco empieza a afectar las venas y arterias. A los 40 años ya se manifiestan problemas importantes de tipo cardiovascular», alerta Ponciano.

El alcohol origina agresión, ansiedad, pánico y depresión.

El alcohol origina agresión, ansiedad, pánico y depresión. Foto: El Universal

En el caso del alcohol, cuando se consume en edades tempranas, la posibilidad de que se desarrollen problemas crónicos severos es mucho mayor.

El alcohol provoca gastritis, úlceras, hepatitis, hígado graso, cirrosis hepática, pancreatitis, disfunción eréctil y cardiopatías, entre otras enfermedades.

Quiroga explica que el alcohol provoca gastritis, úlceras, hepatitis, hígado graso, cirrosis hepática, pancreatitis, disfunción eréctil y cardiopatías, entre otras enfermedades.

Ambos especialistas señalan que el consumo de tabaco y alcohol también originan trastornos de conducta, como impulsividad y agresión, además, se incrementa el riesgo de desarrollar alteraciones como ansiedad, pánico, esquizofrenia y depresión.

A los 12 y 13 años inician su hábito al alcohol.

A los 12 y 13 años inician su hábito al alcohol.
Foto: El Universal

En cifras

  • Entre 12 y 13 años es la edad promedio de inicio de consumo de tabaquismo y alcohol.
  • 20 % de los adolescentes mexicanos fuman.
  • Más de 50 % ya ha probado tabaco.
  • 2.9 % de jóvenes entre 12 y 17 años presenta un patrón de consumo excesivo de alcohol.
  • Por 1 mujer que bebe, 6 varones lo hacen.

Fuente: Encuesta Nacional de Adicciones 2008

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