Ojo con el piercing

15 febrero, 2013 Revista:No. 15 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

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Fuente: Agencia Reforma

Más del 25% de los adolescentes presentan complicaciones.

Más del 25% de los adolescentes presentan complicaciones.
Foto: BBC Mundo

Al cruzarse con alguna chava o chavo que luce decenas de aretes, bolitas o aros incrustados en el rostro, se le viene a la mente su hijo o hija y lo asalta el pensamiento: «¡¿Y si mi niña se quiere hacer algo así?!».

¿Qué hacer? En principio, si le manifiestan el deseo de colocarse un piercing, el psiquiatra de niños y adolescentes en el Hospital Infantil de México, Arturo Soria Magaña, sugiere explicarles los posibles riesgos que implica someterse a un procedimiento de este tipo y que es indispensable hacerlo en un lugar seguro.

Si conociendo los riesgo insisten, el camino es negociar dónde podrá ser colocado, el tamaño y la cantidad de objetos que se colocarán, pues existen unas zonas que corren mayor riesgo de infección que otras.

Las mujeres jóvenes son las que más se realizan perforaciones.

Las mujeres jóvenes son las que más se realizan perforaciones.
Foto: El Universal

«Tampoco es tan grave hacernos aliados de ellos en cumplir este deseo, a veces es más contraproducente oponerse tajantemente porque así no podemos estar cerca y supervisar cómo y dónde lo harán», comenta el psiquiatra.

Entre los motivos que llevan a los jóvenes a desear hacerse una perforación están el querer ser parte de un grupo y, al mismo tiempo, ser diferentes o adquirir un sello distintivo.

Los motivos que llevan a los jóvenes a desear hacerse una perforación están el querer ser parte de un grupo y, al mismo tiempo, ser diferentes.

Dado el gran número de opciones de objetos a colocarse, en cuanto a forma, material y tamaño, y la posibilidad de ponerlos en diversas partes del cuerpo, demandan que papá y mamá se informen de las particularidades de lo que desee su adolescente.

«Hay una nueva variante que se están realizando los jóvenes, llamada expansión, pero lo peor de todo es que el adolescente no tiene una visión a largo plazo, y no considera que es una cicatriz para toda la vida. El lóbulo de la oreja es uno de los lugares más difíciles para operar y si se ponen esa especie de aros, entre más grande sea el diámetro más difícil será cerrarlo (a veces imposible) cuando sean más grandes y ya no lo quieran», comenta Soria Magaña.

El proceso de búsqueda de información es algo que idealmente deben hacer juntos pues quizá en el camino el adolescente se convenza de recurrir a otra estrategia para ser aceptado en un grupo o distinguirse en él.

El tiempo de curación va de semanas a un año.

El tiempo de curación va de semanas a un año. Foto: Agencia Reforma

¡¿Qué te hiciste?!

En el caso de que su hijo o hija lo haya hecho sin informarle, el primer paso es preguntarle sin gritos el lugar donde acudió a hacerlo, si había medidas higiénicas y pedirle que si tiene alguna molestia le avise para darle la atención debida a tiempo.

Está la relación con el adolescente, pues esta alteración a su cuerpo puede ser sólo una manifestación más de inconformidad con algo más significativo en la vida del o la joven.

Tras este shock, valdrá la pena reflexionar sobre cómo está la relación con el adolescente, pues esta alteración a su cuerpo puede ser sólo una manifestación más de inconformidad con algo más significativo en la vida del o la joven, advierte el psiquiatra.

«En quienes lo hacen sin permiso como muestra de rebeldía puede haber un trasfondo psicológico que esté provocando que el chico esté en una actitud oposicionista o retadora y hay que investigar el por qué», dice Soria Magaña.

Existen situaciones familiares o sociales que lo pueden estar influyendo para tener esa actitud y entonces hay que hacer una evaluación psicológica completa al adolescente, a la familia y analizar su entorno.

Una perforación es un pinchazo realizado en el cuerpo con una aguja. Después, se coloca una alhaja. Las partes del cuerpo que se perforan con más frecuencia son las orejas, las fosas nasales y el ombligo.

Algunos lugares del cuerpo pueden provocar más problemas que otros; una complicación común de las perforaciones en la nariz y la boca son las infecciones, ya que en esas zonas viven millones de bacterias. Con el paso del tiempo, las perforaciones en la lengua pueden dañar los dientes. Y las perforaciones en la lengua, las mejillas y los labios pueden causar problemas con las encías.

Si tu hijo tiene un problema de salud, como alergia, diabetes, afecciones de la piel, una enfermedad que afecta su sistema inmune o infecciones, deben preguntar al médico si hay algún impedimento para realizarlo.

Las perforaciones de la lengua pueden dañar dientes y encias.

Las perforaciones de la lengua pueden dañar dientes y encias.
Foto: Agencia Reforma

No es buena idea que se hagan una perforación si tienen tendencia a formar queloides, un crecimiento excesivo de tejido cicatrizal que se forma en el área de la herida.

Que estén al día con sus vacunas (en especial, con las de hepatitis B y tétanos) es básico antes de realizarse el procedimiento; y si se van a perforar la lengua o la boca, asegúrense de que sus dientes y encías estén sanos.

El lugar donde se realicen la perforación debe ser seguro e higiénico y contar con un autoclave (equipo de esterilización), así como con instrumental en paquetes sellados.

Utilicen alhajas de metales no tóxicos: de acero quirúrgico, oro sólido de 14 o 18 kilates, niobio, titanio o platino.

Asegúrense de que utilicen alhajas de metales no tóxicos: de acero quirúrgico, oro sólido de 14 o 18 kilates, niobio, titanio o platino.

Deben tener en cuenta que el tiempo de curación puede ir de unas pocas semanas a más de un año, según la zona que haya sido perforada o expandida.

Para cuidar la zona intervenida: No hay que apretarla, debe limpiarse con jabón (no utilicen alcohol) y no la toquen sin antes lavarse las manos. Nunca usen agua oxigenada (peróxido) porque puede lesionar los tejidos recién formados. Si la perforación es en la boca, pueden utilizar un enjuague bucal antibacteriano después de comer.

El procedimiento

Si la perforación se hace en un ambiente seguro el procedimiento se realizará, en general, así:

  1. La zona que elegiste perforar (salvo la lengua) se limpia con un jabón germicida (un jabón que mata bacterias y microorganismos que provocan enfermedades).
  2. Se perfora tu piel con una aguja limpia muy afilada.
  3. La alhaja, que ya fue esterilizada, se coloca en esa zona.
  4. La persona que realiza la perforación desecha la aguja en un recipiente especial para que no existan riesgos de que otra persona entre en contacto con la aguja o la sangre.
  5. Se limpia la zona perforada.
  6. La persona que llevó a cabo la perforación verifica y ajusta la alhaja.
  7. La persona que realiza la perforación te da instrucciones sobre cómo asegurarte de que la nueva perforación se cure correctamente y qué hacer si surge algún inconveniente.

Riesgos para la salud

Hepatitis B y C, alergias y cicatrices son algunos de los riesgos. Foto: El Universal

Hepatitis B y C, alergias y cicatrices son algunos de los riesgos.
Foto: El Universal

  1. Infección crónica
  2. Sangrado prolongado o incontrolable
  3. Cicatrices
  4. Hepatitis B y C
  5. Tétanos
  6. Alergias en la piel a causa de la alhaja utilizada
  7. Abscesos o flemones (acumulaciones de pus que se pueden formar debajo de la piel en el lugar de la perforación)
  8. Inflamación o daño a los nervios

Fuente: Fundación Nemours

Sufrir con el «piercing» en silencio

Fuente: El Universal

Infecciones y sensibilidad en los pezones perforados son algunos de los problemas más comunes.

Infecciones y sensibilidad en los pezones perforados son algunos de los problemas más comunes.
Foto: El Universal

Un estudio fue publicado por la revista Journal of Advanced Nursing.

De las personas que tomaron parte en el estudio, 43% tenían piercings en los pezones o tetillas, 25% los tenían en áreas genitales y 32% en ambas partes del cuerpo.

El equipo de investigadores encontró que el 66% de las personas con piercings en los pezones o tetillas y el 52% de aquellos con las perforaciones en las áreas genitales, desarrollaron problemas de salud.

Los problemas más comunes asociados con el piercing en los pezones o tetillas fueron: sensibilidad (37%), irritación de la piel (21 %), e infecciones (21 %).

Cuando la gente experimenta problemas con piercings en partes íntimas se niegan a buscar ayuda profesional.

Carol Caliendo, Universidad Carlow

Entretanto, los principales problemas que encontraron los hombres con piercings genitales fueron: cambios en el flujo de la orina (39%) y sensibilidad (31%).

Mientras más de la mitad de las personas (54%), discutió sus problemas con quien le hizo la perforación, sólo una pequeña fracción buscó ayuda médica.

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