Papás sobreprotectores

15 febrero, 2013 Revista:No. 15 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

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Agencia Reforma

La culpa es la principal causa de sobreprotección.

La culpa es la principal causa de sobreprotección.
Foto: El Universal

La relación de los padres con sus hijos es fundamental para el desarrollo psicológico de los menores. Es frecuente que muchos padres se sientan culpables por no poder dedicarles más tiempo, por razones laborales y el que por este sentimiento se desborden en ellos de forma sobreprotectora.

Papás sobreprotectores son aquellos que están de forma continua pendientes de evitar que sus hijos se expongan a situaciones conflictivas, angustiantes o dolorosas.

Papás sobreprotectores son aquellos que están de forma continua pendientes de evitar que sus hijos se expongan a situaciones conflictivas, angustiantes o dolorosas, son padres que les hacen la tarea si ven que tienen dificultades, son progenitores que toman decisiones que por edad ya deberían dejar tomar sus niños, son los que dan todo lo que les piden para evitar que se frustren, son los que no quieren que vayan a excursiones o que se queden a dormir en casa de algún amigo, son aquellos que no dan responsabilidades en la casa y que no quieren separarse nunca de ellos o que disculpan los errores o travesuras que cometen sus hijos.

La madre es principalmente sobreprotectora aunque no siempre.

La madre es principalmente sobreprotectora aunque no siempre. Foto: El Universal

Los Peligros

La sobreprotección puede ser un estorbo para el desarrollo del niño e, incluso, puede afectar profundamente su futuro adulto. Aunque no todos los niños reaccionan igual ante la sobreprotección de sus padres, muchos tendrán baja tolerancia a la frustración, serias limitaciones para reconocer sus errores, serán inseguros con problemas para relacionarse con los demás y tendrán un desarrollo psicológico inferior a su edad.

Serán inseguros con problemas para relacionarse con los demás y tendrán un desarrollo psicológico inferior a su edad.

 

 

Tolerancia a la frustración

Un “sobreprotegido” puede sufrir muchísimo en la vida.

Un “sobreprotegido” puede sufrir muchísimo en la vida.
Foto: El Universal

Las equivocaciones coadyuvan en los niños a desarrollar una saludable tolerancia a la frustración. Los padres que sobreprotegen a sus hijos creen que, actuando como lo hacen, salvaguardan a sus hijos de las penas y las frustraciones de la vida, pero en realidad, consiguen el efecto contrario.

Situaciones como la frustración, pueden ser su mejor aprendizaje. Durante los primeros años de vida, es necesario que los niños sientan que sus progenitores están para protegerles; de este modo, crecen con confianza para arriesgarse a explorar el mundo. Pero, poco a poco, también deben equivocarse y sentirse frustrados, los pequeños sinsabores de la vida ayudan a desarrollar una saludable tolerancia a la frustración.

Así, cuanto menos protejan los padres a sus hijos de las emociones «negativas», mayor será el grado de madurez. Asimismo, detrás de la negativa de muchos niños para ir a la escuela puede haber un exceso de protección –sobre todo, por parte de la madre–. Esta sobreprotección puede generar un peligroso círculo vicioso, en el que el pequeño, excesivamente protegido por sus progenitores, no querrá separarse de ellos, porque se siente inseguro. Así, al ver los padres que el niño se pone nervioso en determinadas situaciones, como ir de excursión, reaccionarán protegiéndolo aún más.

Pero las repercusiones del exceso de protección de los hijos no acaban en la infancia o la adolescencia. Una persona que pasa por estas etapas de la vida tan importantes para el desarrollo personal sin apenas frustrarse, porque ha vivido sobreprotegida, puede sufrir muchísimo cuando afronte la «selva» de la vida adulta.

No evites que sufran sólo cuida que no se sientan solos.

No evites que sufran sólo cuida que no se sientan solos.
Foto: El Universal

Para evitarlo

Ver sufrir a un hijo no es agradable; no obstante, el sufrimiento o la frustración son aspectos fundamentales en el desarrollo de los niños. Es necesario que los progenitores sobreprotectores aprendan a sufrir menos en situaciones en las que su impulso es proteger al hijo cuando ya no toca; por ejemplo, si tienen el impulso de que no vaya de campamento por miedo a que le suceda algo. Asimismo, es aconsejable analizar el porqué de la sobreprotección de los adultos: falta de autoestima, una infancia problemática, problemas de pareja, sentimiento de culpa como padres, etcétera.

El sufrimiento o la frustración son aspectos fundamentales en el desarrollo de los niños.

Los adultos pueden y deben proteger a sus hijos, pero no sobreprotegerles. Proteger significa dejar que estos se equivoquen o sufran, pero que sientan que sus padres están para ayudarles. No hay que hacerles las tareas, son los niños quienes deben hacerlas y si no lo logran, pedir ayuda a sus padres. No hay que anticiparse a la frustración, hay que esperar a que el niño se equivoque o se frustre, de vez en cuando, sin poner en peligro su integridad física o psicológica, para que pueda crecer.

*El autor es psiquiatra y psicoanalista. Comentarios: racleriga@yahoo.com.mx

Proteger demasiado es tan dañino como el abandono.

Proteger demasiado es tan dañino como el abandono.
Foto: BBC Mundo

Tenga presente

  1. Proteger demasiado puede resultar tan dañino como el abandono.
  2. La sobreprotección aleja a los niños del mundo en que viven y los encierra en una especie de burbuja.
  3. Muchas veces, matrimonios que fracasan o con sentimientos de vacío, se vuelcan en sus hijos para darles todo lo que a ellos les falta o les ha faltado en su infancia.
  4. Muchos padres dan, para compensar la ausencia del otro padre.
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