La importancia de alimentar al cochinito

15 abril, 2013 Revista:No. 19 Etiquetas: , , , , , Autor:hojeadas

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Agencia Reforma

Fomentar desde la infancia el hábito del ahorro

Fomentar desde la infancia el hábito del ahorro
Foto: El Universal

Aunque no parezca, juegos de mesa como Monopoly y Turista Mundial resultan tan entretenidos como didácticos para los niños, ya que disponer de un presupuesto y recurrir a técnicas de inversión para multiplicar los recursos son acciones relacionadas con las finanzas personales. Sin embargo, en la vida diaria el tema del dinero deja de ser un juego y merece tomarse con seriedad. Para hacerlo, es necesario fomentar desde la infancia una cultura del ahorro.

«Entre más temprano empiecen a desarrollar habilidades sobre el manejo del dinero, más fácil será que los niños adquieran el hábito del ahorro», indica la pedagoga Lourdes García Hernández.

«La idea es impulsar la cultura del ahorro en las nuevas generaciones para que cuando lleguen a la edad adulta tengan un fondo significativo en su vida».

Actualmente, la población en edad productiva muestra un bajo nivel de ahorro y una alta tendencia al uso de tarjetas de crédito.

«La prioridad es cambiar esa mentalidad, porque ganen mucho o poco, lo importante es administrarse».

«La mayoría de las personas piensa que no gana lo suficiente para ahorrar», indica García Hernández. «La prioridad es cambiar esa mentalidad, porque ganen mucho o poco, lo importante es administrarse».

La base de las finanzas personales consiste en destinar, de un presupuesto limitado, una parte significativa al gasto, otra al ahorro, a la inversión y una más a la donación. Pero no es una costumbre porque falta una educación financiera.

«Los deseos son ilimitados, pero el presupuesto es limitado. Por eso es importante enseñar a las nuevas generaciones a administrar su dinero, hacer consumos inteligentes y ahorrar».

Una parte al gasto, otra al ahorro, a la inversión y una más a la donación.

Una parte al gasto, otra al ahorro, a la inversión y una más a la donación.
Foto: El Universal

Ejemplo a seguir

La tarea de promover una educación financiera en los niños empieza en casa con el ejemplo que los padres brinden a través del buen manejo de la economía familiar.

«Las finanzas no suelen ser un tema que los papás hablen con sus hijos», señala la pedagoga.

El tópico podría resultar aburrido para los niños y complicado de abordar para los padres, pero no tiene por qué serlo cuando se usa el método práctico.

«Pueden empezar por enseñarles el valor del dinero y la importancia de hacer buen manejo del mismo con conceptos básicos como qué es el dinero, para qué sirve, qué es el ahorro y por qué es necesario ahorrar», expresa la pedagoga. «Es increíble, aunque los niños no tienen una clara noción sobre el dinero, observan y muestran interés sobre el tema».

Los más pequeños tal vez no comprendan qué son los precios o cuántos centavos hay en un peso, pero saben que el dinero se utiliza para recibir algo a cambio.

Por ejemplo, si los papás acostumbran dar a sus hijos cierta cantidad de dinero a la semana pueden pedirles que planifiquen sus gastos y necesidades, así aprenderán a administrarlo.

Para emprender el hábito del ahorro en los niños se les puede pedir que se fijen una meta, como comprar una bicicleta o un juguete que puedan adquirir a corto plazo.

Los papás pueden ayudar a sus hijos a calcular cuánto dinero y tiempo necesitan para alcanzar su meta.

«Los pequeños ahorradores podrán utilizar el tradicional cochinito de barro o cualquier otro objeto que funcione como alcancía», explica la pedagoga.

«Siempre que reciban dinero, recomiéndales que ahorren una parte, en lugar de gastarlo inmediatamente, pídeles que traten de ahorrar por lo menos cierta cantidad a la semana. Una vez que alcancen su meta empezarán a desarrollar el gusto por el ahorro».

Con hijos adolescentes, los papás pueden abordar temas como el uso correcto de las tarjetas de crédito.

Con hijos adolescentes, los papás pueden abordar temas como el uso correcto de las tarjetas de crédito, la importancia de los seguros de vida, de gastos médicos y de estudios, incluso cuestiones como los impuestos.

«Aunque parezcan conceptos triviales, hay jóvenes que empiezan a trabajar y no sabes qué es el ISPT (Impuesto Sobre el Producto del Trabajo)», señala García Hernández.

El hábito del ahorro permite a los niños manejar con responsabilidad sus ingresos a futuro y desarrollar habilidades como planificación, organización y administración.

«Las nuevas generaciones deben aprender a administrar todo, deben crear conciencia tanto de los recursos económicos como de los naturales, porque vivimos en una cultura del derroche que no es sustentable».

 50% de su dinero al gasto, 20% al ahorro, 20% a la inversión y 10% a la donación.

50% de su dinero al gasto, 20% al ahorro, 20% a la inversión y 10% a la donación. Foto: El Universal

Usa bien el cochinito

Enseña a tus hijos a dividir su dinero en cuatro partes: gasto, ahorro, donación e inversión, a partir de estas consideraciones:

• Aunque las finanzas son personales, pueden empezar por destinar 50 por ciento de su dinero al gasto, 20 por ciento al ahorro, 20 por ciento a la inversión y 10 por ciento a la donación. Es importante que también aprendan a considerar cierta cantidad para los más necesitados.

• En el gasto los niños colocarán el dinero para comprar cosas cotidianas de bajo costo que les brinden satisfacción, como dulces, una película, un juego de video, un libro. Así aprenderán a hacer consumos inteligentes y moderados.

• Con la parte de ahorro destinarán dinero para lograr una meta de corto plazo (1 ó 2 años), como comprar una bicicleta, unos patines, una mascota o una salida de fin de semana.

• La parte de inversión les permitirá lograr una meta a largo plazo (5 a 10 años) como adquirir su primer automóvil, pagar la universidad, emprender un negocio. El dinero se debe colocar en algún instrumento de inversión.

• A través de la donación los niños destinarán cierta cantidad de dinero para dar a otros, sin el afán de recuperarlo o ganar más con ello, sólo por beneficiar a personas o instituciones que necesitan ayuda. Por ejemplo: una asociación civil, la parroquia, algún damnificado y la Cruz Roja, entre otros.

para cosas cotidianas de bajo costo como dulces o películas.

El gasto (50%) es para cosas cotidianas de bajo costo como dulces o películas. Foto: El Universal

A empezar temprano

Desde que tienen cinco o seis años de edad puedes abordar el tema de las finanzas con tus hijos con consejos como:

• Procura que tengan una alcancía para que vayan entendiendo, de manera física, el poder del ahorro.

• Es bueno que les des una cantidad periódica de dinero para sus gastos, pero procura que sea limitada y explícales que todo tiene un límite y un costo.

Déjalos que cometan errores, ya que comprendan su equivocación, aprenderán a comprar realmente lo que les conviene.

• Los niños pueden empezar a hacer pequeñas compras con el dinero que reciban a la semana. Una vez que empiecen a gastar su propio dinero déjalos que cometan errores, ya que comprendan su equivocación, aprenderán a comprar realmente lo que les conviene.

• Cuando identifiquen algo que quieran comprar enséñalos a hacer su propio plan de ahorro para conseguirlo, así podrán definir cuánto gastar, en qué y cuánto ahorrar según el costo de lo que desean. Es importante que les expliques la diferencia entre deseos y necesidades.

Invertir se refiere a multiplicar el dinero y que no es lo mismo que ahorrar.

• A partir de los 8 años de edad se aconseja que abran una cuenta bancaria. Y a los 12 ó 13 años de edad puedes cambiarla a un plazo fijo o un fondo de inversión, aunque esté a tu nombre hasta que ellos cumplan la mayoría de edad. Así aprenderán que invertir se refiere a multiplicar el dinero y que no es lo mismo que ahorrar.

• Los niños adoptan las actitudes de los padres, así que conviene que te vean haciendo el presupuesto familiar y organizándote para cumplir con los pagos.

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