Los amigos: La familia que se elige

1 febrero, 2014 Revista:No. 34 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

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Jean Baptiste Alphonse Karr

Al final de la vida, el amor y las relaciones afectivas que creamos terminan siendo nuestro mayor tesoro.

“Los amigos: una familia cuyos miembros se eligen a voluntad”.

“Los amigos: una familia cuyos miembros se eligen a voluntad”.
Foto: Especial

Cada vez me convenzo más de que lo importante en nuestro paso por este mundo son las relaciones que consolidamos. Al final de la vida, el amor y las relaciones afectivas que creamos terminan siendo nuestro mayor tesoro. A veces no nos damos cuenta del valor de los viejos y buenos amigos hasta que es demasiado tarde, hasta que la relación se ha dañado, perdido o es irrecuperable. Esta es una lección que nos dan los moribundos y los enfermos. Muchos de ellos extrañan a sus amigos y aprecian su presencia en los momentos de mayor angustia y soledad.

Si bien cruzar el umbral de la muerte es algo que debemos hacer por nuestra cuenta, es muy diferente morir en soledad que rodeados de personas que nos importan y a quienes amamos, como es el caso de los amigos. Para algunos, los amigos son la única compañía en sus últimos días, en que la angustia aumenta. La compañía hace que la ansiedad de morir sea más soportable.

Los moribundos extrañan a sus amigos en los momentos de angustia.

Los moribundos extrañan a sus amigos en los momentos de angustia.
Foto: El Universal

Nuestro estilo de vida ajetreado nos lleva a alejarnos de los amigos. Habiendo crecido en un pueblo pequeño, recuerdo cómo en mi adolescencia podíamos simplemente visitar a los amigos y familiares de manera espontánea, algo impensable en la agitada vida en las grandes ciudades. Nos encerramos en nuestras vidas y rutinas a tal grado que nos olvidamos de dedicar tiempo a nuestros amigos, de concedernos el regalo de su compañía.

Considero, al igual que Epicuro, el gran filósofo griego, que de entre todas las cosas con que contamos para vivir felices, la más grande es la posesión de la amistad. Me refiero a la amistad de virtud de la que habla Aristóteles, relación que se caracteriza por desearse el bien y ser afectuosos el uno con el otro, por aceptarlo como es, con sus virtudes y defectos. Pueden ser útiles el uno al otro y pueden obtener placer de la amistad, aunque estas no son las características principales de la relación.

Nos olvidamos de dedicar tiempo a nuestros amigos, de concedernos el regalo de su compañía.

Hay amistades que duran todo lo largo de la vida.

Hay amistades que duran todo lo largo de la vida.
Foto Especial

Este es el tipo de amistades que se construyen a lo largo de la vida y que crean una red de apoyo para los momentos difíciles. Tener presente que tarde o temprano nos vamos a separar de los amigos nos ayuda a crear esa red de contención mediante la disposición a la intimidad. Cuando hay una conexión íntima con los demás, todo acto, palabra, presencia, incluso la confrontación, adquiere un mayor significado.

Para crear relaciones más estrechas, es necesario mostrarnos tal cual somos, revelar nuestros sentimientos y pensamientos.

Para crear relaciones más estrechas, es necesario mostrarnos tal cual somos, revelar nuestros sentimientos y pensamientos y que el otro también se descubra ante nosotros. Esta revelación recíproca reduce la distancia y es crucial para el desarrollo de una mayor intimidad.

Recuerda lo que te ha acercado afectivamente a tus amigos entrañables. Seguramente tiene que ver con esa resonancia que se dio cuando compartiste algo muy personal con tu amigo y encontraste respeto y comprensión. Son los momentos en que nos sentimos tocados el uno por el otro los que perduran en nuestra memoria.

Las amistades son una red de apoyo para momentos difíciles.

Las amistades son una red de apoyo para momentos difíciles.
Foto: El Universal

Ahora bien, cuando nos descubrimos ante el otro no siempre sucede que obtenemos reciprocidad. En este caso, la amistad se resiente y es probable que no llegue a haber una conexión íntima. Toma en cuenta que algunas personas, o quizás tú, debido a su historia personal, temen que si se muestran como son, no los aceptarán, serán juzgados o saldrán heridos. Cuando quieras llevar la relación a un plano de mayor cercanía con un amigo, es recomendable seguir tu intuición y tomar en cuenta la forma en que esa persona se maneja con los demás.

No des por sentado que tus amigos siempre van a estar junto a ti.

No des por sentado que tus amigos siempre van a estar junto a ti.
Foto El Universal

Cultivar la amistad es una buena oportunidad para influir positivamente en los demás, para recibir los beneficios de conocer verdaderamente al otro y para conocernos a través de él. Nadie expresa esto mejor que la escritora Anaïs Nin: “cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido”. Nuestros amigos repercuten en nosotros y nosotros trascendemos en sus vidas.

No sabemos con certeza cuánto tiempo más vamos a disfrutar de su compañía.

Expresa a tus amigos la gratitud por el gozo de su compañía, por sus palabras de aliento, por esa llamada que llegó en el momento preciso. Igualmente, acércate a ellos emocionalmente. No des por sentado que siempre van a estar junto a ti. La vida actúa de manera misteriosa y, aunque es duro escuchar esto, no sabemos con certeza cuánto tiempo más vamos a disfrutar de su compañía.

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