Las calificaciones sí importan

15 octubre, 2012 Revista:No. 7 Etiquetas: , , , Autor:hojeadas

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos, promedio: 4,50 de 5)
Cargando…

Agencia Reforma

La calificación: Vital para el aprendizaje

La calificación: Vital para el aprendizaje

La calificación: Vital para el aprendizaje. Foto Archivo El Universal

“ La evaluación es parte esencial del proceso de enseñanza, ya que permite recabar evidencias, elaborar juicios y brindar retroalimentación a los alumnos y a sus papas, sobre su aprendizaje” dice Jean Guerrero, director académico del Liceo de Monterrey.

También ayuda a otros actores del proceso, como profesores y directivos, para tomar decisiones que permitan mejorar el desempeño de los estudiantes.

Algunos instrumentos son evaluaciones diagnósticas, exámenes rápidos o “quizzes”, exámenes parciales o de periodo, exámenes orales, exámenes acumulativos, autoevaluaciones, tareas, trabajos, ensayos y proyectos.

Los docentes han de compartir con los alumnos y con sus padres lo que se espera que aprendan, así como los criterios de evaluación que utilizarán.”Hacerlo posibilita que valoren el resultado de las evaluaciones, es decir, que sepan interpretar la boleta de calificaciones y utilizarla en beneficio de los alumnos” expresó

Formas de evaluar

Formas de evaluar

FORMAS DE EVALUAR

La evaluación arranca desde la educación preescolar, pidiéndoles a los pequeños conceptos básicos, como reconocer colores e instrucciones y expresar ideas.

Vital para el aprendizaje son los maestros, con base a su observación asignan una calificación.

En primaria, secundaria y preparatoria es práctica común la evaluación por asignatura, pero también se incluyen indicadores sobre el desarrollo de competencias, como resolución de conflictos y habilidad lectora.

“Evaluamos sobre 100 y la calificación incluye diferentes aspectos como exámenes, tareas, toma de apuntes y participación en clase”, dice Guerrero.

El directivo apunta que la escala más común en el sistema escolar mexicano es el numérico, que va del 0 al 10 o del 0 al 100, mientras que otros utilizan nomenclaturas alfabéticas que van de la “A” a la “F” o con abreviaciones de adjetivos que califican el nivel de desempeño como: ST para sobresaliente, NT para notable, AC para acreditado.La SEP suele usar el AC para calificar Educación Física y Artística.

Otra forma de evaluar es a través de porcentajes de aprovechamiento, con este método la calificación se obtiene de dividir el número de objetivos alcanzados entre el número total de objetivos evaluados.

Algunas boletas o reportes de calificaciones incluyen datos de referencia como el promedio del grupo o el porcentaje de alumnos que obtuvieron una calificación superior o inferior.

Es común que la educación preescolar se califique de manera cualitativa, basada en rúbricas estandarizadas para medir el progreso de los niños.

“En primaria se maneja un método cuantitativo, que es numérico; en ellos se usan exámenes, presentación, un escrito, portafolio de actividades y con eso van demostrando su aprendizaje de distintas maneras”, explica Ivonne Sánchez Lankenau, coordinadora curricular, del Colegio Euroamericano campus Sur.

Aquí no sólo el número es determinante para otorgar la calificación, sino que también se toman en cuenta una variedad de factores, esto porque cada alumno demuestra su aprendizaje de diferente manera.

A veces la evaluación no se hace al final, si no al inicio, para saber las capacidades del alumno y conducirlo de la mejor forma para que sus habilitadas mejoren.

“En lectura a cada niño se le evalúa para ver en qué nivel está, luego hacemos subgrupos dentro de cada salón, donde agrupamos a los del mismo nivel, y les ponemos retos para que vayan avanzando”, dice Sánchez Lankenau.

LOS PADRES: ESENCIALES

Los padres esenciales

Los padres esenciales.

Los colegios mantienen contacto con los padres de familia por medio de juntas, donde se convocan a la totalidad de papás, o por medio de citas individuales con cada uno. Otro método es por medio de internet.

El directivo afirma que entre los académicos no hay un consenso sobre la forma correcta de evaluar y de representar los resultados, pero sí en la premisa de que toda evaluación debe conducir a la mejora del aprendizaje y a un mejor desempeño del docente.

Los resultados de una evaluación han de ir acompañados de propuestas de mejora, de otra forma resultarán insuficientes e inapropiados.

“Cuando los resultados no son los esperados, se deben diseñar e implementar estrategias para corregir el rumbo. Los resultados de una evaluación han de ir acompañados de propuestas de mejora, de otra forma resultarán insuficientes e inapropiados” resalta.

“Lo que no se mide difícilmente se mejora”, puntualiza Guerrero.

Navegación << El divorcio y los hijos Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar >>

Los comentarios están cerrados.